Transcreación: crítica para el éxito global

Cuando Puma creó una campaña que llevaba la bandera nacional de los Emiratos Árabes Unidos, la reacción fue tan negativa que la compañía retiró toda la línea y recreó el diseño sin el uso de la bandera.

El hecho de que algo sea aceptable en un país no significa que lo será en otro. Si esta marca hubiera estado más familiarizada con el proceso transcreación y el “no se debe hacer” cultural, nunca habría elegido poner una bandera en un zapato, considerado por algunas culturas como un lugar no apropiado para este símbolo nacional.

Como en el caso de Puma, las empresas que desean ser líderes en otros países deben comprender los detalles más pequeños de su cultura. Esto puede mostrarse en nuevas estrategias y, a veces, incluso en el nombre de la marca utilizada en un nuevo mercado. El fabricante japonés de automóviles Honda cambió el nombre de su automóvil «Fitta» por «Jazz» para usarlo en el mercado escandinavo, sabiendo que en esta zona «Fitta» es una palabra con un significado no apropiado para una marca de coches.